Viajar en bici por Japón 2ª parte Dormir al raso en Japón
votar
Dec 15
templo en mitad de la montaña

templo en mitad de la montaña

Martes 30 de Diciembre del 2008

Serían las siete y media de la mañana cuando cuando entré en el comedor. Una chica armada con un lápiz y una carpeta me intercepta..

-¿Me dice su nombre por favor?

-González- repasa la lista con su lápiz hasta que me encuentra.

-¡Ah!, los hermanos-

-¿Hermanos? Creo que se equivoca yo viajo sólo- duda por un instante, mira a la mesa y me indica que el lugar que me corresponde.(que más da donde me sienten con que me den de desayunar a mi me basta)

Me levanto al mostrador a recoger mi desayuno, y me siento con mi bandeja a la mesa.

A punto estaba de dar muerte a un  aun bollo cuando aparece la chica de la entrada acompañada de tres personas dos chicas y un chico “Los hermanos”.

Me di cuenta inmediatamente de que hablaban en español.

-Buenos días, ahora entiendo porque me sentaron en esta mesa- les digo mientras los tres toman asiento delante de mi.

-Hola que tal de donde de donde eres- me pregunta una de las chicas

-Asturiano, del norte de España- les contesto mientras remuevo mi café con leche.

-Nosotros venimos de Méjico, ¿hace mucho que estás en Japón? Me pregunta el chico.

-Pues la semana que viene hará dos meses-

-Nosotros llegamos antes de ayer, vamos a pasar el año nuevo en Kyoto-

-Yo creo que lo pasaré en Ise-shi-

La conversación continuó durante todo el desayuno, y me contaron sus aventuras viajeras de las que el chico de 16 años no era cómplice. Esta era la primera vez que salía de México. (según la hermana mayor necesitaba unas “cachetadas”) Apenas hablaba,( ya lo hacían sus hermanas por el), pero si que tuvo tiempo para preguntarme tres cosas que le intrigaban. El significado de “irashaimase” porque no se puede usar el móvil en el tren y para que son las lineas amarillas que hay por muchas aceras y en las estaciones.

La charla en español para variar fue muy agradable pero, no tengo tiempo que perder si quiero visitar “Nara koen” así que subo a mi habitación a por mis cosas cargo la bici me pongo en marcha.

Aparco mi bici en el interior del parque frente a la entrada del Todai-ji, que el edificio de madera más grande del mundo. Aunque es un 33% pequeño que el original destruido en un incendio.

Compro mi entrada y voy a hacer mi vista. El Dainichi, una imagen de buda sentado en un loto llena el descomunal espacio del templo. Todo empequeñece al lado de las columnas de madera que se pierden en la negrura del techo. Camino despacio al rededor de la estatua y contemplo las maquetas del edificio y sus alrededores. Me paro un rato a ver como pasa la gente por un agujero que hay en una columna. El hueco tiene las mismas dimensiones que el agujero de la nariz de la estatua (se supone que serán bendecidos con la iluminación). Es muy gracioso porque a los adultos les cuesta mucho trabajo pasar pero los niños pasan en un instante sin ningún esfuerzo.

Antes de salir hago un poco de cola en puesto para comprar un amuleto con cascabeles para Emebeka-dono. Paseo por el parque con la bici por el parque entre los ciervos, y doy por concluida mi visita.

una sorpresa agradable antes de llegar a Tsu

una sorpresa agradable antes de llegar a Tsu

Salgo de Nara por el norte y me pedaleo en dirección a la cordillera de Suzuka por segunda vez este viaje. Después de comer tengo un pequeño problema “me duele el culo” es horrible no puedo parar sentado más de 5 minutos para colmo de vez en cuando soplan fuertes rachas de viento en cualquier dirección.

hay otro tunel más arriba pero no me apetecía demasiado escalar hast el final el puerto.

hay otro tunel más arriba pero no me apetecía demasiado escalar hast el final el puerto.

Llego al túnel que marca el final del puerto Nagano y todo cambia. Cruzo el túnel Shinnagano de 2 kilómetros y todo cuesta abajo y con el viento a favor todo se ve diferente. Hace un rato estaba pensando que no podría llegar a lo alto del puerto y ahora viajo a 30Km por hora sin ningún esfuerzo. El viento me empuja entre pintorescos pueblos y pequeñas ciudades hasta el mar. Bajo hasta una playa en la bahía de Tsu y me siento a descansar. A un lado un puerto deportivo y a otro lado las grandes grúas de los astilleros universal. Un cartel me pregunta en portugues si estoy amando el mar de Tsu y yo le contesto que sí. Vuelvo a dormir en la playa.

olas de hasta 20cm de altura

olas de hasta 20cm de altura

9 Responses to “36ª Etapa: Amando el mar de Tsu.”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: templo en mitad de la montaña Martes 30 de Diciembre del 2008 Serían las siete y media de la mañana cuando cuando entré en el comedor. Una chica armada con un lápiz y una carpeta me intercepta.. -¿Me dice su nombre por favor?…..

  2. lorco says:

    Viento, frío, bici….

    Y tu a dormir en la playa!!! madre mia!!

  3. susonauta says:

    jajaja así puedo ver el amanecer y el suelo está blandito. Lo del frío y el viento no tiene solución pero prefiero pensar en lo positivo.

  4. ¡¡Increíble!! Diciembre, mar, frío, durmiendo en la playa …
    Me gusta tu comentario: “prefiero pensar en lo positivo” :)
    Un cordial saludo.

    PD: Muchísimas gracias por el enlace.

  5. susonauta says:

    es fácil no pensar ni en el frío ni en el viento con una tienda y un buen saco de dormir aunque tenga que cargar todo el día con los trastos.

  6. Nerya says:

    Que bonitos los templos en medio de la montaña…Como me gustaría verlo en vivo y en directo!!

  7. susonauta says:

    cuando te sales de la ciudad y entras en las zonas rurales y los bosques te tropiezas con estos sitios tan chulos. Yo iba siempre atento a ver se me encontraba a Totoro.

  8. Warsman00 says:

    Siempre esta bien no encontrar alguien que hable el mismo idioma que tu, tan lejos xD (aunque sea de otro pais xD).

    Nara es muy bonito (he estado en el Todai-ji xD)

    Como siempre las fotos que pones son muy bonitas.

    No puede ser muy bueno esto de dormir en la playa xD

  9. susonauta says:

    se nota que Nara es famoso y turístico desde que dormí en Hiroshima que no hablaba con extranjeros y desde Iwakuni que sólo me tropezaba con Japoneses. Eso sí nada más llegar a la estación de Nara todo petao de guiris (yo el primero)

Leave a Reply

preload preload preload