Desde Siberia vino un viento a congelar todo Oviedo, y yo no pude hacer otra cosa que salir a recordar viejos tiempos e ir a dar una vuelta. En ningún momento eché de menos las alforjas y sólo me faltaba el aliento de vez en cuando. Seguir leyendo »
Desde Siberia vino un viento a congelar todo Oviedo, y yo no pude hacer otra cosa que salir a recordar viejos tiempos e ir a dar una vuelta. En ningún momento eché de menos las alforjas y sólo me faltaba el aliento de vez en cuando. Seguir leyendo »