Uno de los inconvenientes de no usar una cámara digital es que no puedes comprobar si las fotos te están quedando bien, a veces ocurren accidentes y lo peor no es que se eche a perder la película. Esto fue lo que escribí cuando volví de dar una vuelta por Canterbury. Me alegro mucho de haber llevado mi cámara rusa a este viaje y no puedo evitar pensar en que habría pasado si la hubiese llevado a Japón.
Dormí como un tronco en medio de la nada sin ningún ruido que me molestase y a la mañana siguiente después de desayunar voy hasta Canterbury de nuevo para visitar la ciudad.
Canterbury es una ciudad pequeña llena de pintorescas casas y en el centro está la catedral, sede de la Iglesia Anglicana. Solo se puede acceder desde la puerta del Oeste “previo pago de 7,5 libras”. Seguir leyendo »


