Viernes 28 de Noviembre.
Esa noche no la pasé sólo del todo. El marido de Yunko-san durmió en el restaurante y yo en la tienda. Desde el pueblo subimos todos juntos, -los abuelos, los nietos, la nuera y yo-, los escasos 600m que hay hasta la zona de acampada en un pequeño coche. Antes de dormir comparto con el marido de Yunko-san una taza de té. Seguir leyendo »


