Lunes 1 de Diciembre.
Despierto en mi bosque de Bambú. Desmonto el campamento y tapo el agujero donde hice fuego por la noche. Me tomo una lata de chocolate caliente de la máquina y bajo hasta el pueblo a tomar un desayuno más contundente. Paso de largo por Fukuyama y me olvido de la mala suerte del día anterior. Seguir leyendo »


