Mis primeros pinitos en el mundo audiovisual. Espero que no sea demasiado aburrido. Desafortunadamente todos mis espectadores van a padecer todas las dificultades de rodaje. La parte buena es que tengo un montón de ideas para que esto mejore poco a poco.
En medio del mar interior entre las islas de Honshu y Shikoku se encuentra Shôdoshima, hogar de algo mas de 30.000 habitantes y típico destino turístico entre los japoneses que pueden tomar un ferri desde Himeji o Okayama para disfrutar de los peculiares atractivos turísticos.
Llegué la mañana del viernes unas 4 horas antes de que abriese las puertas el pabellón de convenciones de la casa de campo. Y es que esa semana sin avisar a nadie se habían cambiado los horarios y el viernes ya no se abrirían las puertas a las 10 de la mañana si no a las12. Así que estaba yo en mi coche a las 8 de la mañana sin nada que hacer a parte de tomar algo en una cafetería, leer el periódico y pasar frío.
No sin ciertos problemas ya tengo en casa la versión impresa de Suso no Tabi. Ya solo me quedan algunos detalles que preparar para mañana y por fin termino los preparativos para el Japan weekend.
Por otro lado esta mañana se publicó en “La Comunidad” una entrevista que ya hace unos días me hicieron para la sección de expatriados. Gracias por la entrevista y por leer el blog.
Espero tener muchas cosas que contar a la vuelta del fin de semana.
Desde hace un tiempo estoy mascando la idea de volver a Japón. “tanto que ya no me acuerdo como se masticaban otras cosas” Poco a poco, dedicándome con más ímpetu a terminar el relato, recopilando información, investigando y machacando el ratón de blog en blog, de web en web (por eso me leéis algunos) una idea fue cuajando: Dar la vuelta a Japón en bici y en solitario. (Si, otra vez ya sé que soy un pesao) Pero esta vez sin dejarme nada, es decir, hasta Hokaido por el norte y hasta Kagoshima como mínimo por el sur.
Pero aún no suena lo suficientemente descabellado, y eso que superaría muy mucho los 4000Km del año pasado. Todo muy romántico como un Lord Byron moderno (pero en Japón y sin sodomía)… Sin embargo, no era suficiente, le faltaba un ingrediente “Yo” en carne y hueso.
Me explico: Si lo consigo, esta vez no iré armado con una cámara de fotos y mi libreta. Iré acompañado de una cámara de video y a la vuelta del viaje si las imágenes son dignas, haré un documental sobre cosas que yo considero interesantes. Sobretodo relacionadas con los oficios tradicionales y el arte, fiestas, religión, la cultura pop… en resumen lo que hace a Japón diferente.
Ahora empieza lo difícil, el tema que prefiero no pensar de lo chungo que puede ser “la pasta”. Porque mal que mal, decidir que ir a ver y organizar el viaje para llegar a tiempo a eventos y lugares es cuestión de esfuerzo “gratuito” por mi parte. Pero por mucho que quiera economizar una temporada en Japón cuesta pasta y cuanto antes la consiga antes podré empaquetar la bici y comprar un billete de avión.
Así que sin más preámbulos inauguro la categoría “documental” en la que me desahogaré narrando mis aventuras en busca de financiación, mientras decido a quien y que ir a ver.
Por cierto se aceptan sugerencias de todo tipo.



