Mi primera aproximación a esto de la independencia energética fue un poco cutre por llamarlo de alguna manera. Después de esa experiencia decidí que la mejor manera de no tener problemas con la autonomía de los aparatos electrónicos era no usar ninguno. Ir con un móvil de estos que la batería dura una semana una cámara analógica y olvidarse de eso de usar el pc salvo que estés en un lugar con acceso a la corriente o mejor aún no llevarlo y escribir un diario en papel. Esta forma analógica y poco a poco anacrónica de viajar me gusta. Me siento más cómodo con menos cosas y me resulta más fácil concentrarme en lo que me rodea. La adquisición de información sobre la ruta la hago preguntando o acercándome a una oficina de turísmo o a una biblioteca. Si me pierdo pregunto o doy vueltas hasta que me encuentre y la única persona con quien comparto mis experiencias en tiempo real es conmigo mismo.
Generando electricidad II
La última etapa
Hacía mucho que no usaba la cámara con la que me fui a Japón. Tanto que no fue hasta la semana pasada cuando terminé el carrete en el que se habían quedado olvidadas 12 diapositivas de la última etapa de mi viaje.
Me han traído un montón de recuerdos y sentimientos encontrados. La alegría de reencontrarme con imágenes, escenarios y paisajes que ya no recordaba y el recuerdo triste de ese día raro.
Estaba contento por haber completado mi objetivo, bueno, más bien estaba orgulloso de haberlo conseguido. Pero también muy triste porque aun no estaba satisfecho, no había tenido suficiente carretera ni me había cansado de no tener casa, o mejor dicho de llevar mi casa a cuestas.
Tres años de Susonotabi
Hoy hace tres añitos de la publicación de la primera entrada en el blog. A la tercera va la vencida!! Hasta ahora siempre había pasado de los aniversarios más que nada porque se me olvidó que fue lo que me pasó en el 2011 o simplemente porque tampoco me pareció que hubiese mucho que destacar en el primer aniversario.
Pero esta vez me voy a desquitar y voy a hacer un resumen para poner al día a toda la gente que se incorporó hace poco.
Cyclotrip
Siempre que investigaba sobre equipamiento para mis viajes o le echaba un vistazo al material de otro viajeros terminaba en mi casa navegando por diferentes webs del Reino Unido o de Alemania y claro a la hora de pagar los portes se me quedaba cara de tonto, y preguntándome porqué algunos productos no son fáciles de conseguir en España. Pero fue el año pasado preparándome para mi segundo viaje por Japón cuando la idea de abrir una tienda dedicada exclusivamente al equipamiento para el cicloturismo empezó a tomar forma.
Así que dicho y hecho me puse manos a la obra y desde hace una semana que mi tienda Cyclotrip está funcionando. De momento en mi catálogo solo hay 5 productos de una marca Polaca “Crosso” que tienen una relación calidad precio estupenda. Pero bueno de eso ya hablaré más adelante cuando escriba sobre cada producto en concreto.
Resumiendo que estáis invitados a dar una vuelta por mi tienda.
La sonrisa del nómada
El jueves por la tarde me enteré de que al día siguiente en el acuario de Gijón “La Luna shipping” presentarían el segundo documental del Biciclown, “La sonrisa del nómada” y que mejor plan para la tarde del viernes que echar un vistazo y satisfacer mi curiosidad.
No me gustan los documentales sobre los viajes en bicicleta, supongo que la razón es simple prefiero ser protagonista a espectador. Pero en La sonrisa del nómada la bicicleta es actor secundario el protagonismo es sobretodo para el proyecto y los esfuerzos que hace Álvaro por transportar miles de sonrisas alrededor del mundo.
Espero que mucha gente apoye como lo hicieron hace meses La Nere y el Lorco dándole alojamiento o para quien no tenga el privilegio de conocerlo en persona, comprando alguno de sus libros o DVD.
Ya tengo las fotos!
Ayer por la noche me lo pasé en grande viéndolas en el proyector. Lo mejor de todo fue ver todas las fotos que no me acordaba que había hecho.
Ahora con calma las voy a escanear y editar para luego ir poniendo las mejores en la galería.
Se han perdido 10 rollos, los cinco primeros y luego unos rollos alternos. Pero los 24 que tengo están todos bien con lo que las pérdidas no han sido demasiado dramáticas. La verdad es que tenía mucho miedo a que hubiese rollos estropeados por culpa de la humedad o del frío pero al final todos los que llevé al laboratorio estaban sanos y salvos.
Recuento V
Se acabó
Nara – Mie – Aichi – Nagano – Yamanashi – Kanagawa – Tokyo – Chiba
Ver Recuento V en un mapa más grande
(hoy un niño de 14 años me ha enseñado a crear una red wii-fii con mi ordenador)
Recuento IV
Fukuoka – Saga – Nagasaki – Kumamoto – Kagoshima – Miyazaki- Oita – Ehime – Tokushima – Wakayama
Ver recuento4 en un mapa más grande
Las estaciones
Adiós al norte
Las peculiaridades de este viaje y quizá las de la propia isla de Hokkaido, que aún me retiene, han dificultado en las últimas semanas las comunicaciones con todo lo que no es bosque, acantilado, templo o puercoespín que se yerga, más o menos premeditada y alevosamente, ante la forastera rueda de mi velocípedo. En esta isla, en esta época del año, los amaneceres son lentos y largos. Y también los atarcederes que, como en Wakanai, pueden prolongarse hasta una hora, durante la cual todo permanece suspenso en una luz rojiza.
En los últimos veintiún días he estado recorriendo el norte y escribo ahora desde Muroran, mientras preparo mi regreso a Honshu. En este tiempo se ha debilitado el calor húmedo y agobiante de los primeros días y la época de los tifones se esfuma al fin, dejando paso, me temo, a la del frío, que no tardará mucho en llegar. Si todo continúa como hasta ahora, en los próximos días bordearé la costa del Mar del Japón hasta alcanzar la ciudad de Shimonoseki.
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![[Teahouse at Koishikawa the morning after a snowfall] (LOC)](http://farm5.static.flickr.com/4055/4484584988_90cb2b1ded_z.jpg)


