Lunes 22 de Diciembre del 2008
Mientras disfrutaba de un suelo uniforme, duro, pero uniforme, se desata un vendaval, la tienda se menea y se inclina empujada por el viento, mientras busco desesperado mis chanclas de goma en mi tienda galopante. Por segunda noche consecutiva tengo que salir en calzoncillos a recoger las cosas que tengo fuera, esta vez para que no salgan volando, y volver lo más rápido posible para que mi cuerpo haga de ancla y no salga volando la tienda que nada más perder mi apoyo se desboca. No se ve nada, pero el ruido es ensordecedor. Agarro el mapa la corro detrás de la bolsa de la basura y vuelvo enfrentándome a pecho descubierto a los vientos mientras la madre naturaleza me castiga por por llevar unos calzoncillos horteras arrojándome cosas. Varios palos me golpean las piernas y una casi se me mete una hoja en la boca, (menos mal que justo en ese momento cerré la boca). More »











